Serie
Guionistas: Carter Bays y Craig Thomas
Dirección: Pamela Fryman y Rob Greenberg
Años: 2005-2014
Título en español: Cómo conocí a su madre
No soy mucho de series, o no lo
era tanto, pero recién hace unos meses con el furor de Breaking Bad no pude
resistirme a darle una oportunidad, y fui totalmente arrastrado por su calidad,
que me llevó a considerarla parte de lo mejor que he visto en mi vida. Si bien no llegué a hacer un análisis de esa majestuosa aventura de
Walter White –en cierta manera no me sentía lo suficientemente listo para
abordarlo- , sí me abrió al mundo de las series, y hoy en día ya sigo un par, además de tener varias en espera, por lo que es probable que pronto pueda escribir sobre estas.
Esta introducción explica cómo termino dándole oportunidad a How I met your mother, pues vi que muchos
de los que terminaron convenciéndome a echarle un vistazo a Breaking Bad, también
tenían bien considerada esta serie de comedia de situaciones. De manera similar como me pasó
con la serie estelar de AMC, me interné en esta cuando se encontraba en su
temporada final y cerca de su desenlace definitivo. Llegué justo a tiempo
para ver el último capítulo el día que
fue emitido, y a pesar de idas y vueltas valió la pena sacrificar mucho en verano para llegar a ese momento.
Si bien la serie termina siendo una sola, se puede dividir en cada
temporada, por lo que comentaré brevemente de cada una de las 9 que tuvo, para
finalmente hacer un balance general, con especial énfasis en el final.
Primera temporada
Esta primera temporada nos
muestra al romántico Ted Mosby (Josh Radnor) cayendo enamorado de una manera
muy especial de Robin Scherbatsky (Cobie Smulders), a pesar que ella no le corresponde del todo. La línea
narrativa central de esta temporada va entorno a ellos, cómo el protagonista es
rechazado, cómo sigue intentándolo a pesar que no funciona, cómo decide dar
vuelta a la página y encuentra uno de los personajes/parejas de Ted, más
memorables de toda la serie: Victoria, con quien además tiene uno de los
desarrollos de relación más bellos de las 9 temporadas. Los celos de Robin que
descubre que se ha ido enamorando de Ted, sumadas a la complicación de la
relación con Victoria debido a la distancia, planteando los respectivos
problemas de ello de gran manera, llevan a que finalmente, con otras
dificultades, también, Ted y Robin terminen esa primera temporada juntos en un
capítulo final maravilloso.
La relación de Lily Aldrin (Alysson Hannigan) y Marshall Eriksen (Jason Segel) permite que se pueda contrastar muchas situaciones con el resto de personajes
al ser la pareja larga y duradera, pero no se limitan a ello, sino que se
muestran las complicaciones que pueden pasar parejas como ellos. Aunque me
parece que no fue tan bien planteado aquel conflicto como en el caso de Ted.
Además, particularmente no veo en HIMYM una serie que se destaque por sus
bromas, pero ese sentido de alegría constante permite que se aborden con ironía
ciertos temas, y que los toques de realidad tengan un mayor impacto. Junto a todos ellos también se encuentra Barney (Neil Patrick Harris), mujeriego por excelencia, el cual, de lejos, es el mejor personaje y es en sus diálogos y
las situaciones que desencadena donde radican muchas de las risas que desata la
serie.
Vale mencionar que el primer y último capitulo de esta temporada se complementan muy bien con el cierra final de toda la serie. 6
Vale mencionar que el primer y último capitulo de esta temporada se complementan muy bien con el cierra final de toda la serie. 6
Capítulos destacados:
Girls vs. Suits
Sexta temporada
Esta temporada sin duda está mejor cohesionada que la anterior, pues buena parte de la misma desde un inicio hasta el final gira en torno a la primera edificación diseñada por Ted en Nueva York a costa de demoler un hotel con cierto valor histórico. Curiosamente, Ted inicia una relación con la persona que lidera las protestas en favor de conservar el hotel lo cual desencadenará en una peculiar relación pero también en el cuestionamiento de la misma, además de discusiones entre los protagonistas, lo cual hará evaluar diferentes temas como la amistad, el amor y el ámbito profesional. Robin terminará su relación e intentará sobreponerse a ello, mientras que Barney empieza a enamorarse de otra chica; Nora, pero la deja ir porque sabe que el amor no es algo para él y Marshall se enterará del fallecimiento de su padre, en uno de los momentos más chocantes de toda la serie. El final de la temporada nos revela a Barney casándose en el futuro, aunque no se sabe con quién. 4.5
Capítulos destacados:
Bad News
A Change of heart
Challenge Accepted
Sétima temporada
Robin y Barney iniciarán una relación con Kevin y Nora respectivamente, mientras que Marshall y Lily se preparan para ser padres. Barney finalmente se da cuenta que sigue queriendo a Robin y terminará su relación para intentarlo con ella, quien decide no darle una nueva oportunidad dejando herido a Barney, para continuar con su relación, hasta que poco después también la termina. Por otro lado, Ted de manera similar se da cuenta de sus sentimientos hacia ella, se confiesa y le dice que la ama, pero tampoco es correspondido, por lo que pasan unas semanas sin hablarse, pero aún echándose de menos. La temporada termina con el nacimiento del hijo de Marshall y Lily. A la vez que Ted decide llamar a Victoria al darse cuenta que era una gran chica que dejó escapar y ella decide no ir a su boda que era esa misma tarde, pues siempre amó a Ted. Barney le pide matrimonio a una chica con la que venía saliendo hace poco; Quinn. Y por último, se muestra de nuevo esa boda del futuro donde se revela con sorpresa que la novia en verdad es Robin. 3
Capítulos destacados:
The Best Man
Tick Tick Tick
Symphony of illumination
Octava temporada
Se juega con la gran interrogante de cómo es que Barney y Robin terminan juntos de nuevo, esta vez para casarse, además de esta nueva vida entre Marshall y Lily aprendiendo a ser padres. Esto generará nuevas situaciones que en varios casos terminan cayendo en episodios bastante olvidables y solo algunos aceptables. A pesar de ello, se va afinando lo último necesario para desembocar en la temporada final, y se trabaja bien el triángulo amoroso Ted, Robin y Barney. Es este último que tras una última gran jugada; The Robin, termina su conversión a alguien que por fin desea comprometerse con una sola persona y le pide matrimonio a una sorprendida, a la vez que confundida Robin, quien luego no obstante ya estar comprometida, da muestras de aún conservar ciertos sentimientos especiales hacia Ted, el cuál también los siente hacia ella. Más que capítulos destacables, esta temporada tiene un puñado de buenos momentos, pero que se pierden en los 22 minutos de una mal o regular capítulo. Un ejemplo de ello es el último capítulo, que en conjunto no está a la altura de sus propios minutos finales que terminan de ser rematados con la primera vez que se muestra el rostro de la madre (Cristin Milioti). 3
Capítulos destacados:
The final page part two
PS. I love you
Novena temporada
La temporada final toma lugar en el fin de semana de la boda de Robin y Barney, que es aprovechado para terminar de cerrar algunos puntos, como por ejemplo problemas sobre el futuro profesional de Marshall y Lily, tema recurrente a lo largo de la serie, pero que en la temporada es retomado para ponerle punto final de una vez. Además, continúa esa tensión amorosa triangular, pero con Ted aceptando que debe dejar ir a Robin para que sea feliz con Barney, a la vez que él decide ir a vivir a Chicago como una manera de dejar todo atrás. Sobre ello se realizan, en ocasiones de notable manera, los clásicos flashforwards y flashbacks para ir contando historias pasadas, al mismo tiempo que viendo el futuro de los protagonistas, aunque con especial énfasis en la madre y cómo se va desarrollando su relación con Ted.
Además de ello, desfilarán un incontable número de personajes para despedirse y también terminar con ciertas long run jokes de la serie como el Slapbet, aunque no haciendo lo mismo con The pinapple incident, que solo queda esclarecida en las escenas eliminadas que fueron incluidas en el DVD. Ello, además del final alternativo, son una muestra de cómo no supieron armar bien toda una temporada, donde la no tan reducida cantidad de capítulos prescindibles contrasta con el incomprensible intento de condensar tanto en los capítulos finales, pero en especial en los dos últimos. A pesar de todo ello, entre momentos dentro de lo más olvidable de toda la serie, se encuentran algunos de los más memorables. 3.5
Capítulos destacados:
Platonish
How you mother met me
Sunrise
Last Forever part one
Last Forever part two
And that, kids, is how I met your mother
El final de How I met your mother ha sido bastante comentado, y recibido por el público en general con más decepción que conformidad, ello se debe a un error clave en la construcción de la serie. Ese error es la pérdida de dirección, que inicialmente estaba claro, pero que fue desviándose por este alargamiento innecesario, evidentemente debido a los beneficios económicos que recibiría debido a su popularidad, lo cual causa un problema bastante común con muchas series. La gran popularidad por su creciente número de fans termina siendo causante indirecto del daño de la obra por un extendimiento más allá de lo planeado al punto que en este caso puntual, hay un puñado de capítulos olvidables, pésimos y que no le hacen justicia a una historia que a pesar de caer en esa falencia recurrente, tiene puntos altos notables.
Y es que HIMYM es una serie que desde un inicio consiguió atraparme debido a mostrarme no solo un sitcom, sino uno que de a pocos se iba mostrando complejo, pues enlazaba la comedia, con lo romántico, con muchas referencias a temas frikis o nerds en personajes totalmente comunes (luego The big bang theory tiene ello pero como algo central), con una evidente libertad en temas como las drogas y el sexo casual, es decir, aceptando los errores o situaciones no del todo aceptadas en la sociedad actual que nos definen, y bromear sobre ellos, no escondiéndolos. Además, una bastante ingeniosa forma de estructurar los episodios (y la serie en sí, al ser el relato de un padre a sus hijos, y con ello recurriendo a memoria para llevar la historia a situaciones pasadas) utilizando flashbacks y flashforwards, que no son una mera decoración en el aspecto formal, sino que resultan bastante efectivos para relatar una historia, muestra de ello son un buen puñado de capítulos fascinantes que juegan con ello (algunos ejemplos pueden ser The pinapple incident, Lucky Penny y Three days of snow). Y también el romanticismo, así como la comedia son impregnados de unas gotas de realismo maravilloso que le sientan bastante bien en las bromas, pero que se lucen en el amor, al ser el tema central de la serie, que si bien es tocado en diferentes aristas, es sobre el gran amor final que hace énfasis, aveces con el destino, el cual entra bastante en juego (el paraguas amarillo) y en otras puede ser un enamoramiento tan grande que hace creer posible aquello que no debería serlo, como en Dumroll, please, donde se estira tanto la realidad que puede considerarse que se escapa un poco de esta, superando lo maravilloso, llegando a un evento casi mágico.
Las primeras cuatro temporadas son sin duda buenas, al integrar muy bien lo anteriormente mencionado, estableciendo los dilemas básicos y bromas recurrentes de la serie, que luego las demás temporadas se encargaría de concluir o retomar. También, se destacan del resto por tener una cierta regularidad y no decaer en capítulos intrascendentes o sencillamente malos, como pasaría en la quinta temporada, donde empieza a decaer el nivel acusando esa falta de ideas al tener que estirar la historia de a pocos, luego la sexta temporada levantaría al estar mejor cohesionada y tener una dirección, algo que quizás debieron tratar de imitar las temporadas siguientes, donde llega a veces a ser insufrible seguir viendo más, casi al punto de sentir que se pierde el tiempo, solo con la esperanza de que a la vuelta de una situación o broma fácil haya algo rescatable.
De todas formas, no se cae en el limbo absoluto, y se pueden rescatar siempre algunos momentos o incluso un par de capítulos por temporada claves para el desarrollo de la trama. El efecto positivo de esta situación (que incomprensiblemente se mantuvo hasta en la misma temporada final, en vez de tratar de dosificar mejor todos los cierres de cabos sueltos) es que se gano en una sensación de paso del tiempo (no es lo mismo contar la historia de 4-5 años a una de casi una década, por la sencilla diferencia de años y con ello de vivencias) que, por ejemplo, hace bien para entender ese amor tan duradero que se tenían aún Robin y Ted, a la vez que permite un buen desarrollo de personaje con Barney.
No obstante, perdió en conservar la esencia fundamental de la serie, que es la relación entre Ted y Robin, si bien se deja en claro (cada vez que los guionistas se acordaban) que a pesar de los años aún hay sentimientos entre ambos, hay periodos larguísimos donde parece que la situación ha sido totalmente superada, al punto que sería bastante sorpresivo que terminaran juntos, a la vez que se va dejando de lado esa visión de amor maravilloso de ambos en las primeras temporadas. Yo vi la serie en unos tres meses, es decir, casi de corrido, pero la gran mayoría de fans la siguieron por años, y justamente es en los últimos años donde se enfatiza más el desarrollo de Barney a alguien que desea comprometerse en una relación y que encuentra en Robin la persona indicada, a pesar de los sentimientos que hayan con Ted, el cual asume un rol de aceptar ello por el bien de sus amigos, un último sacrificio y tristeza antes de hallar al amor de su vida; la madre. Ni hablar de la última temporada que gira totalmente entorno al fin de semana mismo de la boda de Barney y Robin, algo que termina siendo demasiado para acabarlo en los primeros quince minutos del capítulo final doble justo luego de su casamiento en el episodio anterior, o dicho de otra forma, un año ( o hasta año y medio o dos años considerando la octava temporada, que empieza con esta tensión entre los futuros esposos hasta su comprometimiento a mitad de esta para continuar una segunda parte donde se planifica la boda) de tiempo real repitiendo una y otra vez algo para traerlo abajo en unos instantes. En una ficción, trabajar tanto en algo para desbaratarlo velozmente no es malo per se, pero en este caso no parece haber sido tan bien trabajado y por ello, para muchos espectadores que tienen más fresca las últimos años de episodios no deja de ser un exceso, y con justicia lo creen, pues la serie misma se dedicó a dejar, por buenos ratos, de lado a lo hecho en las primeras temporadas. No es para nada casualidad, como mencioné anteriormente, ver el primer episodio de la primera temporada, ver quizás también el último de la primera y luego el final para encontrar ese complemento natural que más de 200 capítulos que los separan ha hecho pierdan.
Sin embargo, lo que sí me encanta del final es cómo el paso del tiempo y de los diferentes destinos va dividiendo al grupo, dejando que sus reuniones sean tan seguidas, llevando a una nostalgia del tiempo pasado, una sensación que encaja bien con el cierre de una serie con tantas temporadas y que tanto cariño tuvo en sus fans. Sobre ello, los personajes de Marshall y Lily son los que pasan más desapercibidos, sus dilemas son menos y más sencillos sin dejar de ser interesantes, así como bien detallados a lo largo de la serie, de manera que en el final no es sobre ellos que recae lo más relevante, mas bien van acompañando a los demás. Considero que esos toques dramáticos no dejaban que la serie se perdiera en la comedia o en lugares comunes y facilismos, y en el caso de la relación de Barney y Robin son bien aplicados, pues si bien de manera sorprendente terminan esa relación, ocurre de forma muy bien explicada así como verosimil, aunque dejando la duda ya mencionada de si fue lo más acertado dilatar en tiempo real tanto su historia como novios desde casi el 2012. Ese fin de relación es un gran golpe, el primero, pues vemos cómo algo que se podía avisorar como lindo, se acaba al mostrar que no basta el amor cuando hay diferencias insalvables. Ello lleva a que Robin termine de alejarse del grupo, ya no solo por su trabajo que la lleva de un lado a otro del mundo, sino por el dolor de ver a dos de sus grandes amores con los que, lamentablemente, no pudo funcionar, así como lleva a Barney a volver a sus antiguos hábitos de tener parejas casuales, aquello vuelve a caer hondo por mostrar que es difícil cambiar lo que se encuentra muy arraigado en la personalidad, pero ello tendrá un final, pues el embarazo inesperado de una pareja informal lo llevará a ser padre y a partir de de ahí encontrar ese amor, que la vida le negó en diferentes mujeres, en su hija. Sirviendo para encontrar el cambio necesario y así terminar esa evolución que había estado teniendo a lo largo de todas las temporadas. Personalmente, lo considero un final a la altura del mejor personaje de la serie, y probablemente dentro de los mejores de cualquier sitcom. Además de tener una última línea hermosa por resumirse muy bien a sí mismo: "Daddy's Home", una frase que ya antes usaba, pero que ahora cobraba un nuevo y superior significado que lo liberaba del anterior. La misma esencia, pero con un sustancial cambio para bien.
Calificación: 5.0
Pilot
The pinapple incident
Drumroll, please
Come on
Luego del contundente final de la primera
temporada, empezamos en esta con una nueva dinámica, donde vemos a un Marshall
tratando de superar su separación, así como de la nueva relación entre Ted y
Robin. No hay pierde con una gran cantidad de momentos hilarantes desde la
situación inicial de ambas parejas hasta el descenlace donde termina de forma
opuesta, con Lily y Marshall casándose luego de superar sus problemas, mientras
que se ve el desarrollo de la relación entre Ted y Robin, que a pesar de ser bonita, es en las diferencias sustanciales
de uno y otro que terminaría provocando que den un paso al lado. Es una
temporada que nos deja un puñado de buenos capítulos por sí solos y algunas de
las bromas y momentos más memorables de la serie. 6.5
Capítulos destacados:
Ted Mosby: Architect
Slap Bet
Lucky Penny
Arrivederci Fiero
Robin regresa luego de un viaje con un
novio argentino, mostrando que no tenía problemas en seguir adeltante tras su
relación con Ted, mientras que este aún parece afectado, sin embargo con el
tiempo intentará con la ayuda de sus amigos buscar otras chicas, y ahí aparece
otra de las más recordadas parejas que tuvo: Stella, con la cual a pesar de
algunas complicaciones parecía tener una muy buena química, lo cual llevará a
un sorpresivo final de temporada. Pero, es un inicio sin retorno de una
relación más allá de la amistad entre Barney y Robin lo que agrega mucho, pues
genera un conflicto entre Ted y Barney, y un inesperado sentimiento de este
último por Robin, los cuales serían algunos de los recurrentes temas de aquí
hasta el final de la serie. A pesar de buenos momentos, no parece tan sólida como conjunto como lo fueron las anteriores, quizás ello se deba en parte a que es la temporada más corta de toda la serie. 5
Capítulos destacados:
Spoiler Alert
Ten Sessions
Miracles
Empieza con Ted ya decidido a casarse con Stella, ambos han tenido una meteórica relación y los chicos saben que no está del todo bien por lo que intentarán hacerle entrar en razón, sin embargo la pareja parece determinada a ello, pero el recelo que genera los sentimientos que comparten Ted y Robin son los que desencadenan una serie de hechos que terminan en Stella dejando al novio en el altar. De ahí en adelante Ted intentará recuperarse y en ese camino volverá a tener una relación, esta vez más casual, con Robin, además de intentar concentrarse en su carrera, la cual termina en una decepción tras otra. Barney termina aceptando que le gusta Robin, y empezarán una relación en el capítulo final que cierra la temporada con los protagonistas asumiendo los malos momentos que pasaron (en especial Ted) y con una mirada más esperanzadora de lo que vendrá luego. 6.5
Capítulos destacados:
Three days of snow
The Leap
Empieza bien con la relación de Robin y Barney y cómo esta se va dando hasta que eventualmente termina de una forma muy natural y comprensible. De ahí en adelante hay algunos buenos capítulos que giran en torno a situaciones que les sucede al grupo y que no aportan tanto a la línea narrativa troncal, aunque a veces permitiendo introspección de los personajes, como Robin sintiéndose incómoda por ver a Barney superarla con facilidad, o este mismo aún recordando a Robin cuando está con otra chica, hasta que inicia una nueva relación más estable, así como Ted pensando en que todavía no encuentra a la chica ideal y Marshal y Lily que luego de pensarlo se deciden finalmente a tener un hijo. 4
Capítulos destacados:
Girls vs. Suits
Home wreckers
Doppelgangers
Capítulos destacados:
Tick Tick Tick
Symphony of illumination
Octava temporada
Se juega con la gran interrogante de cómo es que Barney y Robin terminan juntos de nuevo, esta vez para casarse, además de esta nueva vida entre Marshall y Lily aprendiendo a ser padres. Esto generará nuevas situaciones que en varios casos terminan cayendo en episodios bastante olvidables y solo algunos aceptables. A pesar de ello, se va afinando lo último necesario para desembocar en la temporada final, y se trabaja bien el triángulo amoroso Ted, Robin y Barney. Es este último que tras una última gran jugada; The Robin, termina su conversión a alguien que por fin desea comprometerse con una sola persona y le pide matrimonio a una sorprendida, a la vez que confundida Robin, quien luego no obstante ya estar comprometida, da muestras de aún conservar ciertos sentimientos especiales hacia Ted, el cuál también los siente hacia ella. Más que capítulos destacables, esta temporada tiene un puñado de buenos momentos, pero que se pierden en los 22 minutos de una mal o regular capítulo. Un ejemplo de ello es el último capítulo, que en conjunto no está a la altura de sus propios minutos finales que terminan de ser rematados con la primera vez que se muestra el rostro de la madre (Cristin Milioti). 3
Capítulos destacados:
The final page part two
PS. I love you
Novena temporada
La temporada final toma lugar en el fin de semana de la boda de Robin y Barney, que es aprovechado para terminar de cerrar algunos puntos, como por ejemplo problemas sobre el futuro profesional de Marshall y Lily, tema recurrente a lo largo de la serie, pero que en la temporada es retomado para ponerle punto final de una vez. Además, continúa esa tensión amorosa triangular, pero con Ted aceptando que debe dejar ir a Robin para que sea feliz con Barney, a la vez que él decide ir a vivir a Chicago como una manera de dejar todo atrás. Sobre ello se realizan, en ocasiones de notable manera, los clásicos flashforwards y flashbacks para ir contando historias pasadas, al mismo tiempo que viendo el futuro de los protagonistas, aunque con especial énfasis en la madre y cómo se va desarrollando su relación con Ted.
Además de ello, desfilarán un incontable número de personajes para despedirse y también terminar con ciertas long run jokes de la serie como el Slapbet, aunque no haciendo lo mismo con The pinapple incident, que solo queda esclarecida en las escenas eliminadas que fueron incluidas en el DVD. Ello, además del final alternativo, son una muestra de cómo no supieron armar bien toda una temporada, donde la no tan reducida cantidad de capítulos prescindibles contrasta con el incomprensible intento de condensar tanto en los capítulos finales, pero en especial en los dos últimos. A pesar de todo ello, entre momentos dentro de lo más olvidable de toda la serie, se encuentran algunos de los más memorables. 3.5
Capítulos destacados:
Platonish
How you mother met me
Sunrise
Last Forever part one
Last Forever part two
And that, kids, is how I met your mother
El final de How I met your mother ha sido bastante comentado, y recibido por el público en general con más decepción que conformidad, ello se debe a un error clave en la construcción de la serie. Ese error es la pérdida de dirección, que inicialmente estaba claro, pero que fue desviándose por este alargamiento innecesario, evidentemente debido a los beneficios económicos que recibiría debido a su popularidad, lo cual causa un problema bastante común con muchas series. La gran popularidad por su creciente número de fans termina siendo causante indirecto del daño de la obra por un extendimiento más allá de lo planeado al punto que en este caso puntual, hay un puñado de capítulos olvidables, pésimos y que no le hacen justicia a una historia que a pesar de caer en esa falencia recurrente, tiene puntos altos notables.
Y es que HIMYM es una serie que desde un inicio consiguió atraparme debido a mostrarme no solo un sitcom, sino uno que de a pocos se iba mostrando complejo, pues enlazaba la comedia, con lo romántico, con muchas referencias a temas frikis o nerds en personajes totalmente comunes (luego The big bang theory tiene ello pero como algo central), con una evidente libertad en temas como las drogas y el sexo casual, es decir, aceptando los errores o situaciones no del todo aceptadas en la sociedad actual que nos definen, y bromear sobre ellos, no escondiéndolos. Además, una bastante ingeniosa forma de estructurar los episodios (y la serie en sí, al ser el relato de un padre a sus hijos, y con ello recurriendo a memoria para llevar la historia a situaciones pasadas) utilizando flashbacks y flashforwards, que no son una mera decoración en el aspecto formal, sino que resultan bastante efectivos para relatar una historia, muestra de ello son un buen puñado de capítulos fascinantes que juegan con ello (algunos ejemplos pueden ser The pinapple incident, Lucky Penny y Three days of snow). Y también el romanticismo, así como la comedia son impregnados de unas gotas de realismo maravilloso que le sientan bastante bien en las bromas, pero que se lucen en el amor, al ser el tema central de la serie, que si bien es tocado en diferentes aristas, es sobre el gran amor final que hace énfasis, aveces con el destino, el cual entra bastante en juego (el paraguas amarillo) y en otras puede ser un enamoramiento tan grande que hace creer posible aquello que no debería serlo, como en Dumroll, please, donde se estira tanto la realidad que puede considerarse que se escapa un poco de esta, superando lo maravilloso, llegando a un evento casi mágico.
Las primeras cuatro temporadas son sin duda buenas, al integrar muy bien lo anteriormente mencionado, estableciendo los dilemas básicos y bromas recurrentes de la serie, que luego las demás temporadas se encargaría de concluir o retomar. También, se destacan del resto por tener una cierta regularidad y no decaer en capítulos intrascendentes o sencillamente malos, como pasaría en la quinta temporada, donde empieza a decaer el nivel acusando esa falta de ideas al tener que estirar la historia de a pocos, luego la sexta temporada levantaría al estar mejor cohesionada y tener una dirección, algo que quizás debieron tratar de imitar las temporadas siguientes, donde llega a veces a ser insufrible seguir viendo más, casi al punto de sentir que se pierde el tiempo, solo con la esperanza de que a la vuelta de una situación o broma fácil haya algo rescatable.
De todas formas, no se cae en el limbo absoluto, y se pueden rescatar siempre algunos momentos o incluso un par de capítulos por temporada claves para el desarrollo de la trama. El efecto positivo de esta situación (que incomprensiblemente se mantuvo hasta en la misma temporada final, en vez de tratar de dosificar mejor todos los cierres de cabos sueltos) es que se gano en una sensación de paso del tiempo (no es lo mismo contar la historia de 4-5 años a una de casi una década, por la sencilla diferencia de años y con ello de vivencias) que, por ejemplo, hace bien para entender ese amor tan duradero que se tenían aún Robin y Ted, a la vez que permite un buen desarrollo de personaje con Barney.
No obstante, perdió en conservar la esencia fundamental de la serie, que es la relación entre Ted y Robin, si bien se deja en claro (cada vez que los guionistas se acordaban) que a pesar de los años aún hay sentimientos entre ambos, hay periodos larguísimos donde parece que la situación ha sido totalmente superada, al punto que sería bastante sorpresivo que terminaran juntos, a la vez que se va dejando de lado esa visión de amor maravilloso de ambos en las primeras temporadas. Yo vi la serie en unos tres meses, es decir, casi de corrido, pero la gran mayoría de fans la siguieron por años, y justamente es en los últimos años donde se enfatiza más el desarrollo de Barney a alguien que desea comprometerse en una relación y que encuentra en Robin la persona indicada, a pesar de los sentimientos que hayan con Ted, el cual asume un rol de aceptar ello por el bien de sus amigos, un último sacrificio y tristeza antes de hallar al amor de su vida; la madre. Ni hablar de la última temporada que gira totalmente entorno al fin de semana mismo de la boda de Barney y Robin, algo que termina siendo demasiado para acabarlo en los primeros quince minutos del capítulo final doble justo luego de su casamiento en el episodio anterior, o dicho de otra forma, un año ( o hasta año y medio o dos años considerando la octava temporada, que empieza con esta tensión entre los futuros esposos hasta su comprometimiento a mitad de esta para continuar una segunda parte donde se planifica la boda) de tiempo real repitiendo una y otra vez algo para traerlo abajo en unos instantes. En una ficción, trabajar tanto en algo para desbaratarlo velozmente no es malo per se, pero en este caso no parece haber sido tan bien trabajado y por ello, para muchos espectadores que tienen más fresca las últimos años de episodios no deja de ser un exceso, y con justicia lo creen, pues la serie misma se dedicó a dejar, por buenos ratos, de lado a lo hecho en las primeras temporadas. No es para nada casualidad, como mencioné anteriormente, ver el primer episodio de la primera temporada, ver quizás también el último de la primera y luego el final para encontrar ese complemento natural que más de 200 capítulos que los separan ha hecho pierdan.
Lo que me disgusta del final es esa velocidad que deja
sentir cómo a tropiezos intenta llevar a buen puerto un barco con bastante
tiempo de navegación sin brújula, además de esa falta de mejor planificación.
Con tan buen uso de flashbacks, hubiese sido genial verlos mejor preparados, y
siendo más minuciosos, con aquellos momentos del pasado ( por ejemplo, en el final se ven situaciones que pasaron en el tiempo de la primera temporada, los cuales pudieron ser grabados entonces, no recientemente, provocando que se note demasiado ello y la falta de un mayor cuidado y detalle en lo que hacían),
incluyendo el segmento luego de que Ted termina de contar la historia y por fin
pronuncia esa línea que tanto se hacía esperar; "And that, kids, is how i
met your mother", sus hijos, interpretados por David Henrie y Lyndsy Fonseca,
quiebran con unas bromas el enorme momento sentimental tras el relato de cómo
Ted había encontrado en Tracy a la chica que tanto había buscado, pero que una
enfermedad terminó llevándosela antes de lo previsto, para continuar con el tan
esperado momento en que Ted conoció a la madre. Un momento tan cargado de
sentimientos, tan especial y bien hecho se viene abajo con un cambio de tono en
los diálogos por parte de sus hijos, en esas tomas grabadas varios años atrás,
más que por un convencimiento de cómo se debía terminar exactamente, por una
necesidad con el crecimiento de los actores, para que así no pareciese que Ted
se había demorado demasiado en contarlo todo al punto que cuando llegase a
terminar de contar su historia sus hijos ya no fuesen niños sino adolescentes/adultos.
Sin embargo, lo que sí me encanta del final es cómo el paso del tiempo y de los diferentes destinos va dividiendo al grupo, dejando que sus reuniones sean tan seguidas, llevando a una nostalgia del tiempo pasado, una sensación que encaja bien con el cierre de una serie con tantas temporadas y que tanto cariño tuvo en sus fans. Sobre ello, los personajes de Marshall y Lily son los que pasan más desapercibidos, sus dilemas son menos y más sencillos sin dejar de ser interesantes, así como bien detallados a lo largo de la serie, de manera que en el final no es sobre ellos que recae lo más relevante, mas bien van acompañando a los demás. Considero que esos toques dramáticos no dejaban que la serie se perdiera en la comedia o en lugares comunes y facilismos, y en el caso de la relación de Barney y Robin son bien aplicados, pues si bien de manera sorprendente terminan esa relación, ocurre de forma muy bien explicada así como verosimil, aunque dejando la duda ya mencionada de si fue lo más acertado dilatar en tiempo real tanto su historia como novios desde casi el 2012. Ese fin de relación es un gran golpe, el primero, pues vemos cómo algo que se podía avisorar como lindo, se acaba al mostrar que no basta el amor cuando hay diferencias insalvables. Ello lleva a que Robin termine de alejarse del grupo, ya no solo por su trabajo que la lleva de un lado a otro del mundo, sino por el dolor de ver a dos de sus grandes amores con los que, lamentablemente, no pudo funcionar, así como lleva a Barney a volver a sus antiguos hábitos de tener parejas casuales, aquello vuelve a caer hondo por mostrar que es difícil cambiar lo que se encuentra muy arraigado en la personalidad, pero ello tendrá un final, pues el embarazo inesperado de una pareja informal lo llevará a ser padre y a partir de de ahí encontrar ese amor, que la vida le negó en diferentes mujeres, en su hija. Sirviendo para encontrar el cambio necesario y así terminar esa evolución que había estado teniendo a lo largo de todas las temporadas. Personalmente, lo considero un final a la altura del mejor personaje de la serie, y probablemente dentro de los mejores de cualquier sitcom. Además de tener una última línea hermosa por resumirse muy bien a sí mismo: "Daddy's Home", una frase que ya antes usaba, pero que ahora cobraba un nuevo y superior significado que lo liberaba del anterior. La misma esencia, pero con un sustancial cambio para bien.
Por último, está la relación de Ted y Tracy, la cual me
parece bien mostrada, a pesar de las prisas, terminando, como mencioné, de
forma bella con el tren pasando por la estación sin que ellos intenten tomarlo,
más aún, sin que ellos si quiera le presten atención. Pero ese último giro de
Ted buscando a Robin, tiempo luego del fallecimiento de la madre, vuelve a ser
una cuota de realidad, y que tiene a toda la serie como sustento, por más que
por largos momentos pareciera haberse dejado. Pues al final HIMYM es sobre cómo
la vida puede llevarte por uno u otro lugar, que te permite equivocarte y
aprender, que no todo saldrá como uno desea, que a veces hay malas o buenas
decisiones y otras no, otras solo son, trayendo consigo diferentes
consecuencias. HIMYM es el relato de una época que englobaba un cúmulo de
experiencias muy relevantes para explicar cómo se llegó a un punto, el de
conocer a la madre de tus hijos y que terminan contando, sin querer
o queriendo en parte, la historia de otros sentimientos, que pueden coexistir
con los más profundos, sobreviviendo al paso del tiempo, de los recuerdos, de
la memoria, quedándose grabados para siempre. La serie tiene como premisa
contarnos algo y se extiende tanto, que termina siendo un padre contando una
etapa de su vida que deseaba alguien lo oyese, descubriendo en ella que Tracy
no es la única persona especial con quien se topo, pudo ser con la que mejor
química tuvo, y por ello decirse que fue su pareja ideal, pero no por eso quitarle el lugar en el corazón y la mente que ocupa Robin Scherbatsky. Es la
historia con ella y cómo la conoce la que se termina insertando y mezclando con la
de la madre. Por eso, los minutos finales pueden emocionar por el atrevimiento
de ir con algo que era lógico para los personajes, para lo que se contaba, pero
que elementos extras habían confundido. Los minutos finales encajan por ser el
final necesario, el final que estaba planeado y que se entiende totalmente
viendo el inicio de toda esta aventura.
Para un balance general, no basta con un simple promedio
final tomando cada temporada, sino que hay una relación entre ellas y si bien
pierden bastante, ganan también mucho cuando se juntan. No pueden pasarse por
alto los errores, y prácticamente faltas de respeto para con una audiencia que
sigue una serie, pero no son tanto para borrar los aciertos, por ello, siempre
recomendaría How I met your mother, por todas las risas, todo lo que enseña,
todo sobre lo que reflexiona, toda la creatividad en su realización, sus
primeras cuatro temporadas, varios capítulos de las temporadas siguientes y el
final lo valen.
A pesar de, pero sobre todo luego de tanto, desde aquí, gracias, chicos, la pasé bastante bien con ustedes.












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