Cómic
Historia y Dibujo: Art Spiegelman
Año: 1977-1991
País: EE.UU.
Artie Spiegelman es un dibujante que desea emprender un proyecyo que narre los acontecimientos que vivió su padre durante la segunda guerra mundial. Con ello, aparecen dos líneas narrativas que van siendo contadas intercaladamente: cómo Artie decide acercarse luego de mucho a su padre, y con ello conocerlo más y la historia de las situaciones infrahumanas que debe sortear su padre judío para sobrevivir al holocausto nazi.
Estamos, sin duda, ante una obra de gran riqueza. Primero, me gustaría detenerme en la parte de la guerra y mencionar que si bien ya se ha dicho y escrito mucho sobre ella, no deja de ser una historia de gran crudeza, donde se percibe bien cómo se vivió un calvario de esas magnitudes, y termina dando la sensación de que, la suerte, además de una enorme astucia (o incluso juego sucio) propia de muy pocos, son las que deciden quienes sobrevivían a tal tragedia. Casi, un aleatorio capricho de la vida.
En adición, se puede encontrar parte de la fascinación y grandeza que eleva esta historia a un escalón que lo deja, con justicia, a la altura de un clásico moderno del cómic, es la enormemente acertada decisión de dejar los rostros humanos a cambio de utilizar animales que puedan identificar a las diferentes sociedades, todo ello partiendo de que los judíos eran tratados al nivel de las ratas, pues así eran concebidos para los alemanes, es que ocupan el puesto de gatos por esa relación antagónica entre ambos animales, donde los gatos asumen un rol de superioridad, tal y como los nazis se consideraban y con ello, la gran mayoría de alemanes, lo cual explicaría que en toda la obra ningún gato (es decir alemanes) haya tratado bien a los judíos. Aparecerán también los estadounidenses como perros, mostrando otro antagonismo con los gatos, esta vez en una igualdad de condiciones, incluso en favor de los perros que son considerados más leales, más cariñosos (los buenos en esta guerra para los judíos) a diferencia de los gatos que son más calculadores, fríos e incluso asociados al mal en algunas culturas. También aparecen cerdos representando a los polacos en referencia a su actuar traicionero (asociado a la suciedad de estos animales) siguiendo en varios casos a los nazis o maltratando a los judíos para su propio beneficio. Hay otras nacionalidades de menor relevancia como sapos para franceses, alces para suecos, peces para los ingleses, etc., que sin duda tienen su explicación, quedando esta crítica y este párrafo diminuto frente a todo lo que se puede profundizar en este sentido.
Un elemento que suena a esa crítica es un personaje que he dejado de lado para poder redondear todo lo ya dicho por la obra: la madre, Anja, un personaje no tan visible pero enormemente clave para Maus, pues es justamente junto a ella con quien Vladek debe enfrentar la guerra, la mujer de su vida, a quien ama profundamente y por quien hará lo que pueda y lo que no en medio del infierno, con tal de ayudarla, de protegerla y de volverla a ver. Mientras, en la otra parte, donde padre e hijo conversan, la madre no aparece debido a que ya falleció buen tiempo atrás, pero no por la guerra, sino por un suicidio que no es detallado, pero que se entiende por todo lo que pasó por la vida, además de problemas de autoestima que pueden ser la causa de la manera como su hijo Artie es un chico retraído, por momentos huraño, que sin duda, puede amar a su mamá pero que no se siente tan conectado a ella (o quizás hasta en general con el resto de la gente), sintiendo, incluso, cierto rencor, lo cual parece ser que tras una situación cotidiana donde Artie muestra todo ello de manera sencilla, termina siendo fatal para la madre. Sobrevivirá al más grande terror, pero no puede sostenerse tras ello, no pudo con "lo más fácil", pero que bien en el fondo pudo ser lo más complicado por consecuencias del terror de la guerra. Esta es la parte que puede dejar más dudas por no ser desarrollada más, pero que aún así es expresada en unas hojas llenas de genialidad en un cómic dentro del cómic de Maus, que habla sobre esta parte de forma fantástica y con unos trazos de lujo.
Luego de todo ello pareciera que la madre es una gran imagen de los sentimientos en la vida: del dolor de una situación cotidiana entre madre e hijo siendo tan o más dolorosa que en otra que se acerca a las más desquiciadas pesadillas, y que además las alegrías o gratos momentos pueden ser enormes, pueden ser increíbles, pero quedan (perduran) bajo las dimensiones de las viñetas de la vida. El mismo Vladek dice que fue un momento único cuando se reencontraron tras la guerra y que luego "vivieron y fueron muy felices por siempre", lo cual no es verdad (por el suicidio de la madre y la no tan buena relación con Artie), si bien pudo haber dicho esa frase tan común por el cansancio debido a su estado delicado de salud, también pudo haber sido animado por el momento de enorme felicidad que recuerda vivir aquella vez. La muerte de ambos muchos años luego de ese momento solo remarca la idea de un tiempo ido, pero que perdura ya no solo en el recuerdo, en la vida que los vio aparecer, sino que es un amor que trasciende más allá, mucho más allá de esas viñetas y de aquellos que se hayan sumergido en esta historia.
No soy ni de cerca un experto en gráficos, pero creo que en muchos casos está dibujado con una calidad desbordante, sin duda unos trazos que transmiten ánimos amistosos en los momentos más amenos y desquiciados en los momentos más truculentos. En el global estamos ante dibujos notables, no son excelentes como la historia misma, pero no hay duda que calzan muy bien y en momentos llegan a niveles superlativos.
Entretetenimiento:
Regular velocidad en el desarrollo (2/4)
Bastante drama (4/4)
Mucho amor (3/4)
Mucho amor (3/4)
Calificación: 8.4/10


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