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Rebelión en la granja
viernes, agosto 30, 2013Literatura
Escritor: George Orwell
Año: 1945
País: Reino Unido
Título original: Animal Farm
En una pobre granja en Inglaterra, el cerdo mayor y más sabio está cerca al fin de su vida, pero antes desea dejar a todos los animales de la granja algunas enseñanzas, para que entiendan que juntos deben luchar por rebelarse contra el ser humano, que al buscar sus propios intereses, solo se aprovecha de los animales y los explota.
Esta breve novela es una pequeña perla literaria, que nos muestra de fantástica y didáctica manera una cruda historia sobre la codicia que puede llegar a degradar al ser humano hasta convertirlo en un animal, o a los animales hasta convertirlos en los codiciosos seres humanos. Lo que hace aun más dura esta historia es que estamos frente a una realidad, frente a la revolución rusa y el socialismo soviético bajo el gobierno de Stalin.
Es una novela muy cruda, empezando con unas ideas y pensamientos idealistas, que buscan el bien común en la granja, por parte del cerdo mayor (tal y como lo fueron las ideas de Karl Marx), las cuales derivan en la rebelión contra Jones (la representación del régimen opresor de los zares), el granjero a cargo de estos animales. Como fallece el cerdo mayor que era el sabio que había sido la semilla de la rebelión, los cerdos asumen el rol de líderes al ser los animales más inteligentes, y son el resto de los animales los que deciden seguirlos con gran esperanza por lo que pueda venir. La Granja Animal, va cada vez siendo más próspera, y en las granjas aledañas ya se habla sobre este singular lugar y su manera de ser regida. Todo parece ir de gran manera, sin embargo, los mismos cerdos empezarán a sentir los estragos del poder, e irán abusando de ello de a pocos, así dejan de poner a votación algunas decisiones, y decretan que algunos alimentos deben ir para ellos, por ser los más inteligentes, mereciendo mayores privilegios, para así decidir mejor el destino de la Granja Animal.
Si bien de a pocos se va mostrando que son dos los cerdos más respetados, y que muy pocas veces coinciden en sus diversas posturas, ambos van aceptando esos nuevos privilegios para los cerdos. Sin embargo, es evidente que Bola de Nieve es un cerdo mucho más lúcido, y que siempre mantiene más latente los ideales y consejos del cerdo mayor, a gran diferencia de Napoleón, que siempre se mostró más reacio a las ideas de su compañero, mirándolo con recelo y hasta fastidio por tener que compartir el liderazgo con alguien que no es así de ambicioso como él. Ello llevaría a que Napoleón utilice la fuerza a través de unos perros salvajes para expulsar a Bola de Nieve, y luego adoptar el proyecto que propuso este último del molino de viento (al que tanto se opuso Napoleón), aunque, esta vez, al ya no tener una fuerte oposición, tener el poder, y unos animales que poco discutían sus decisiones, pudo gobernar a su antojo. Ello llevaría a que el molino de viento sea utilizado como un símbolo de prosperidad, el objetivo sobre el que soñaban y trabajan arduamente, siendo una inmejorable escusa para poder disminuir las raciones de alimento (lo cual hacía que los animales busquen con mayor ahínco la construcción del molino) que recibían para aumentar la comida de los cerdos.
Bola de Nieve es otro símbolo que se utiliza relacionándolo a la traición, a un ser que en verdad buscaba su propio beneficio, y que al ser descubierto había huido de la granja, y todos los que lo apoyaran eran unos traidores. Las historias que se contaban de Bola de Nieve fueron variando de pocos, cada vez alejándolo más de la figura heroica que tenía inicialmente, hasta ser "el autor" de cada una de las desgracias que pasaban en la granja, tal y como pasó con Trotsky en la Unión Soviética. Tras todo ello, el destino de los animales de granja de a pocos se va convirtiendo en más aciago, pero todo ello se debe a la codicia de los cerdos liderados por Napoleón (que es la representación de Stalin y la transformación de los ideales iniciales en un abuso en favor de sus intereses en desmedro de la mayoría, tal y como pasa en la Granja Animal) que los va poniendo de a pocos en una posición similar a la que ocupaba el granjero Jones, al ir de a pocos cayendo en los mismos defectos que eran por los cuales ellos mismos se rebelaron en un inicio. Tanta es esa horrorosa transformación en lo que antes negaban, que viven en la casa y empiezan a adoptar actividades como las personas, como beber alcohol, hacer negocios (recurriendo a una persona que los visita cada cierto tiempo para ver esos temas) o incluso hasta caminar en dos patas, dejando las cuatro que caracterizaban a los animales de la granja.
Otros personajes relevantes que mencionar son el cerdo Chillón, que es el que comunica al resto los designios de Napoleón, y el que los intenta convencer usando su facilidad de palabra y mentiras, con tal de convencer al resto de animales que muy poco le discuten o ponen en duda lo que los cerdos deciden. Entre esos animales, resaltan las ovejas que con nulo raciocinio siguen y repiten lo que les enseñan los cerdos, mientras que el caballo, Boxeador, a veces escucha con recelo lo que se les ordena o informa, pero al final termina creyendo y confiando ciegamente en Napoleón y lo que decida, dando todo de sí en la construcción del molino, hasta que cuando su cuerpo ya no da más, en un acto horroroso del salvajismo humano (pues los cerdos ya eran como los humanos salvajes), en lugar de llevarlo a un veterinario, retirarlo del trabajo y darle descanso, cambian al trabajador más leal desde antes de la rebelión por algunas monedas para comprar whisky.
La historia tiene un final magistral para cerrar una historia tan cruda, pesimista, y real sobre los animales, sobre el dolor, los intereses, el poder y los seres humanos.
De la casa salía un alboroto de voces. Volvieron corriendo y miraron de nuevo por la ventana. Sí, todos se estaban peleando de manera violenta. Había gritos, golpes en la mesa, miradas desconfiadas, negativas furiosas. El origen del problema estaba, al parecer, en que Napoleón y el señor Pilkington habían jugado al mismo tiempo un as de espadas.
Doce voces indignadas gritaban, y todas eran iguales. Lo que había ocurrido en los rostros de los cerdos era ahora evidente. Los animales que estaban fuera miraban a un cerdo y después a un hombre, a un hombre y después a un cerdo y de nuevo a un cerdo y después a un hombre, y ya no podían saber cuál era cuál.
Si bien estamos frente a una historia que utiliza a los animales de gran manera para mostrar simbólicamente el salvajismo de los seres humanos, en específico de la realidad soviética de Stalin, no solo se reduce a esta última, sino por el contrario, ser clara muestra de actitudes, formas de ser inherentes al ser humano, y que son expresadas en algunas grandes magnitudes dadas ciertas condiciones. Sin embargo, en su intento de ser una lectura sencillísima y didáctica sobre la Unión Soviética, ha ganado en ser ampliamente conocida, en especial desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, pero ha perdido en calidad al dejar de lado profundidad, mejor elaboración que bien pudieron llevar a esta historia en una obra totalmente maestra.. Si bien la novela puede ser cruda por momentos, parece solo un cuento ingenuo cuando se le compara a la verdadera crudeza de la realidad, que sobrepasa por mucho lo mostrado en esta obra.
Entretetenimiento:
Bastante velocidad en el desarrollo (4/4)
Bastante velocidad en el desarrollo (4/4)
Mucho drama (3/4)
Calificación: 8/10
Calificación: 8/10

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