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| Alba marplatense, 2015 |
Argentina es tan potencia mundial hoy en día que me he dado el gusto de perderme varias películas que también han sido favorablemente comentadas, y que lamentablemente terminé perdiéndome, entre esos trabajos están El incendio de Juan Schnitman, proyectada en el Festival de Lima de 2015 y Mi amiga del parque de Ana Katz, ambas luego de una larga permanencia en cartelera todavía se mantenían a duras penas en algunas recónditas salas de Buenos Aires durante los días de mi estancia, pero ya no me alcanzaba ni el dinero, ni el tiempo, luego, ya de vuelta en Lima, una inoportuna infección que me tuvo en cama afiebrado durante días evitó que disfrutara de algunas que trajo el Festival de Transcinema como La sombra de Javier Olivera, 327 cuadernos de Andrés Di Tella y Hierba de Raúl Perrone. Dicho ello, a continuación mi lista (no de las mejores películas argentinas porque los últimos lugares son infames) ordenando las diez películas argentinas que vi en 2015.
10. Eva no duerme de Pablo Agüero, 2015
Pretenciosa. Peor aún, siendo época de elecciones y escuchando a peronistas estallar en aplausos con vítoras, dejaba sensación de ser propaganda política. Algunos momentos de interés, pero como un todo se desmorona horriblemente, la peor película que vi en Mar del Plata.
9. Voley de Martín Piroyansky, 2014
Podría ser peor, pues no llega a caer al infierno de la comedia totalmente vulgar. Al menos, es honesta, busca ser simplemente una comedia de jóvenes, amoríos, sexos y drogas, que por ratos es ridícula, buscando el chiste fácil, con situaciones inverosímiles una tras otra... ya la verdad que la estoy recordando más y no sé por qué la puse en esta posición y no en la 10. Eso sí, empiezas "riendo", luego todo se enreda con el amor y acaba con cierta amargura, esquivando el final cliché.
La taquillera del año, tratando de emular lo hecho por Relatos Salvajes el año anterior. Y por lo mismo, se nota que ha sido armada con cierta seriedad, formalidad y oscuridad, que a veces se percibe y ayuda a la atmósfera (como cada vez más perturbante relación padre-hijo), pero que en verdad guarda severas flaquezas. Es una típica película bien envuelta, empaquetada para aparentar más de lo que es.
Acá damos un paso adelante respecto a lo anterior. Hay una continua tensión que se siente, como un peligro que está por estallar, acechando, como la araña que camina entre los objetos del negocio y que nadie ve, que pareciera en cualquier momento podría cobrar alguna víctima. Un avaricioso jefe de una ferretería explota e incluso trata cruelmente a sus empleados, que continúan estando ahí porque a pesar de estar disconformes, lo soportan antes de salir de romper y salir de su zona de confort.
Es un documental que sigue a unos ojeadores de las canteras de Boca Juniors. Sigue a unos ojeadores que van a algunos barrios a buscar los nuevos talentos argentinos, recuerdan anécdotas de sus aciertos y fracasos y dan consejos a los padres de familia. Esto permite ver la realidad de este mundo poco visible para los seguidores del fútbol de élite, pero necesario para encontrar el gran talento de mañana. Además que permite ver el choque entre las presiones familiares, los sueños de triunfar y las pruebas en el prestigioso Boca Juniors, que puede resultar en el salvavidas para escapar de una difícil realidad económica.
5. Paulina de Santiago Mitre, 2015
Inicialmente se nos presenta a una chica rebelde que desea elegir el camino que seguir en su vida y que rechaza la imposición del padre, ante eso empieza a construirse una cercanía y familiarización con el personaje, se le entiende su búsqueda de independencia. Pero tras una tragedia, esta misma protagonista con la que se simpatizaba, empieza a tomar decisiones que pueden parecer desconcertantes, bastante fuertes, que incluso nos hacen cuestionarnos o incomodarnos. Eso es todo un logro.
4. La luz incidente de Ariel Rotter, 2015
Fue una sorpresa encontrar en esta la gran película que es. Destaca por saber mantener esa sensación de dolor por el fallecimiento de un ser querido durante todo el metraje. Pero es partir de la aparición de un personaje que nacerán los conflictos dentro de la protagonista que se verá empujada a tomar una decisión, entre las risas, las presiones familiares y económicas, el dolor, la pérdida y la incomodidad que se intentarán disfrazar de amor. Una de las mejores películas latinoamericanas del año.
Fue una sorpresa encontrar en esta la gran película que es. Destaca por saber mantener esa sensación de dolor por el fallecimiento de un ser querido durante todo el metraje. Pero es partir de la aparición de un personaje que nacerán los conflictos dentro de la protagonista que se verá empujada a tomar una decisión, entre las risas, las presiones familiares y económicas, el dolor, la pérdida y la incomodidad que se intentarán disfrazar de amor. Una de las mejores películas latinoamericanas del año.
3. Cuerpo de letra de Julián D'Angiolillo, 2015
Una cámara dinámica, moviéndose entre tumbos, aturdida por el ruido de los autos y de las luces amarillas de la noche acompaña a unos hombres que se encargan de pintar unas letras. El espectador se hará parte de esta labor marginal, casi imperceptible para el resto de personas, entre las sombras y los peligros de la noche. Una de las más destacadas películas del año en general.
Una cámara dinámica, moviéndose entre tumbos, aturdida por el ruido de los autos y de las luces amarillas de la noche acompaña a unos hombres que se encargan de pintar unas letras. El espectador se hará parte de esta labor marginal, casi imperceptible para el resto de personas, entre las sombras y los peligros de la noche. Una de las más destacadas películas del año en general.
2. El movimiento de Bejamín Naishtat, 2015
Las desoladas pampas argentinas son escenario de esta historia a medio camino con el western. La desolación, la ausencia de autoridad, el peligro, la distorsión de los valores y el egoísta ansia de poder político se palpitan formidablemente no solo en el relato, sino sobre todo en los rasgos audiovisuales. Otro de los más destacados trabajos del año.
Las desoladas pampas argentinas son escenario de esta historia a medio camino con el western. La desolación, la ausencia de autoridad, el peligro, la distorsión de los valores y el egoísta ansia de poder político se palpitan formidablemente no solo en el relato, sino sobre todo en los rasgos audiovisuales. Otro de los más destacados trabajos del año.
1. Samuray-S de Raúl Perrone, 2015
Otro destacadísimo trabajo de Raúl Perrone, uno de los grandes cineastas experimentales de la actualidad. En este caso vuelve a dejar volar su creatividad para contar la historia de unos samurais, de nuevo carentes de diálogo, solo con hipnotizantes imágenes y sonidos que más que contarnos, nos transmiten emociones. Sin dudas, de lo mejor que dejó el 2015 cinematográfico.











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